Vargas Llosa, la extraña alegría…

domingo, octubre 10, 2010

Mi buen amigo Daniel Saborido me comentaba el viernes: ¿Todavía no has escrito nada del último Nobel? Aunque claro, conociendo lo que piensas de Vargas Llosa lo comprendo…
Vargas Llosa se merecía el Nobel, seguramente desde hace mucho tiempo. Y por eso me alegro. Lo que sucede es que mis dos novelas favoritas del hispano-peruano son del principio de su carrera: La ciudad y los perros y Los Cachorros. A mediados de los ochenta me fascinaron ambas. Todo lo que de él he leído después (antes sólo había leído de mala gana La guerra del fin del mundo) me ha parecido insulso, o aburrido, o insustancial o, directamente, mediocre.
Aunque no deba ser así, reconozco que también me afecta en Vargas Llosa su ideología… bueno, mejor diría sus declaraciones, en ocasiones demasiado extremistas. Eso no quita un ápice de calidad a su literatura, pero sí resta simpatía hacia el personaje.
Me alegra el Nobel a un escritor hispano. Me alegra que el Nobel vaya a parar a un buen escritor. Me alegra el Nobel a Vargas Llosa. Pero me recuerda que otros muchos escritores en lengua castellana, entre ellos algunos que jamás podrán ya alcanzarlo (Delibes, Benedetti…), o que resulta casi imposible que lo hagan (Carlos Fuentes, Sábato, Marsé…), no lo tienen…

Todas mis apuestas se centran ahora en Eduardo Mendoza.

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